jueves, 4 de diciembre de 2025

En vida

Hoy que respiro No esperen mi ausencia para nombrar mi vida, ni levanten flores cuando mis manos ya no las sientan. Hoy camino entre ustedes, soy carne, voz y mirada, soy abrazo que se da, soy palabra que despierta. No me lloren en silencio mañana, abrácenme ahora, cuando mi pecho aún late y mis sueños se derraman sobre la mesa compartida. Quiero que me recuerden en presente: en la risa que enciende la tarde, en la chispa de mis manos tendidas, en el amor que entrego sin medida. Porque existir no es esperar la despedida, es vivir cada instante como herencia, es sembrar cariño en los que me rodean, es dejar huella en pasos que aún caminan conmigo. Y cuando el tiempo me reclame su deuda, quiero que al pronunciar mi nombre no nazca tristeza, sino gratitud por haber vivido juntos en este milagro sencillo de existir.

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